miércoles, 13 de abril de 2011

Bloqueo informativo en Siria

En una pequeña protesta el viernes pasado en la mezquita Al Rifai, en el centro de Damasco, varios policías vestidos de civiles agitaban los brazos para hacer señas a los vecinos en un intento de evitar que vieran desde los balcones lo que ocurría enfrente de sus casas.

Los sirios se han convertido en víctimas de la desinformación y los rumores respecto de las protestas que se han cobrado una cantidad indeterminada de muertes. Si los teléfonos celulares tienen dificultades en establecer una conexión, la primera suposición de un sirio estos días es que algún incidente pudo ocurrir en las calles.  Puede ser un simple fallo técnico, pero también un bloqueo intencional.
La información clara es muy escasa, pero en cambio la propaganda es abundante. La oposición asegura que el descontento contra el gobierno crece y éste dice que el temor a la inestabilidad incrementó el deseo de volver a la calma. En los taxis y comercios es frecuente oír canciones en honor del presidente Asad y las calles se han llenado de gran cantidad de carteles en su apoyo.
La radio y televisión estatales transmiten constantemente llamados a la unidad nacional en torno al gobierno. Contra este sistema estatal, la oposición utiliza su propio sistema de propaganda en Facebook y Twitter para difundir proclamas, convocar protestas y proporcionar información sobre el resultado de estas.  Youtube y Facebook siguen funcionando desde que hace dos meses el gobierno levantó la censura a estos dos sitios. Pero específicamente las páginas de Facebook de la oposición han sido bloqueadas hace una semana.

Lo único claro estos días es que las protestas que muchos sirios pensaban que serían imposibles en su país han perturbado su vida.
Damasco es una ciudad normalmente muy animada hasta tarde, pero desde hace días que al anochecer sus calles se ven más vacías que de costumbre, pues los ciudadanos se apresuran a volver temprano a casa. Los comercios, cafés y restaurantes abren en horarios normales, pero la cantidad de clientes ha disminuido notoriamente. Algunas madres evitan enviar a los niños a la escuela cuando los rumores son particularmente amenazantes. Incluso el campeonato de fútbol sirio ha sido suspendido sin fecha.  Según el gobierno, debido a que los jugadores necesitan prepararse para otros compromisos. Según otras interpretaciones, porque se quieren evitar aglomeraciones que faciliten protestas.
Los viernes, días de descanso y oración en los países árabes, solían ser apacibles en Siria, pero ahora se esperan con preocupación. Desde hace tres semanas, es para ese día que se convocan las principales protestas contra el gobierno y tras las oraciones de mediodía de los viernes han sucedido los hechos más violentos.

viernes, 8 de abril de 2011

¿Es relevante Al-Qaeda?

En momentos en que los levantamientos populares cuestionan el antiguo orden en el Medio Oriente y el norte de África, una organización que por años reclamó la vanguardia en el esfuerzo por derrocar regímenes autoritarios no ha jugado ningún papel en ellos hasta este momento. ¿Es relevante al-Qaeda? ¿Representan los alzamientos una amenaza o una oportunidad para su participación?

Aunque la comandancia de la Otan habló de "destellos" de al-Qaeda en Libia, fuentes europeas afirman que no ven señales de una presencia significativa de la organización.

Y si bien es cierto que hay presencia islámica involucrada, a menudo ex miembros del Grupo de Combate Islámico Libio, a éstos se les ve como tenaces opositores de Gadafi a nivel nacional, y no como suscribiendo las ambiciones de mayor alcance de al-Qaeda.

El arraigo de la facción Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQAP, por sus siglas en inglés) sería únicamente una amenaza regional a Yemen y Arabia Saudita si no fuera por la presencia de un pequeño y estrecho grupo de individuos, el que incluye a Anwar Al-Awiaki.
Este grupo tiene la capacidad para llegar a los jóvenes occidentales utilizando tecnología de la información, así como a un número de expertos fabricantes de bombas, los que fueron capaces de armar los aparatos encontrados en un avión a Detroit y en cartuchos de impresores en vuelos de carga (los que tenían un nivel de sofisticación nunca antes visto).

La preocupación a largo plazo es que un fracaso en producir un verdadero cambio democrático, y que se llegue a una simple sustitución de una cúpula de poder por otra, abra un nuevo camino que pueda explotar al-Qaeda. "Ésta será una enorme oportunidad para que al-Qaeda diga: 'Esto es lo que hemos estado tratando de que se entienda. Es inútil. No han logrado nada, excepto un cambio de rostros'", argumenta.  "Si ésta va a ser la realidad, entonces, los jóvenes - que son la mayoría y la fuerza que conduce los levantamientos- estarán más vulnerables fente al mensaje de al-Qaeda".
En otras palabras, incluso si al-Qaeda actualmente parece estar a maltraer, todavía puede hallar nuevos espacios físicos e idológicos en los que reinventarse y continuar su lucha.

lunes, 4 de abril de 2011

¿Quiénes son los rebeldes?

Tres de los mayores ejércitos del mundo se han puesto de acuerdo para apoyar a un grupo de personas de las ciudades y los pueblos costeros de Libia a los que se da la vaga denominación de "los rebeldes". En febrero, Gadafi, que reúne un sentido fantasmagórico de la realidad, apareció en televisión para decir que los rebeldes no eran más que extremistas confundidos de Al Qaeda. Por su parte, Obama, que se debate entre las obligaciones de salvar a los libios inocentes de una matanza y no caer en otra guerra prolongada, describió a esos mismos rebeldes de ua forma muy distinta: "unas personas que buscan un modo de vida mejor".

El núcleo duro de los que luchan contra Gadafi son los 'shabab', los jóvenes, muchos de ellos universitarios, que iniciaron la revuelta en Libia en febrero pasado. Se les han unido mecánicos, comerciantes, ingenieros, algunos soldados, y también, hasy unos cuantos hombres religiosos, barbudos, más disciplinados que los demás, que parecen empeñados en luchar en punta en los puestos más preligrosos.

En Libia, la gente se considera decente y religiosa, un poco anticuada y pueblerina, pero no son islamistas radicales. Para muchos, las luchas consisten sobre todo en una representación -bailes, cánticos, disparos al aire- y en correr  dando vueltas en vehículos de combate improvisados. El ritual se prolonga hasta que los proyectiles de Gadafi los dispersan. En los primeros días del contraataque del dictador, los jóvenes rebeldes sintieron asombro e indignación al ver que el enemigo disparaba artillería contra ellos. L realidad del combate ha asustado a los rebeldes, pero también ha reforzado la determinación  de quienes han perdido a migos o hermanos.

Por otra parte, preguntas sobre los jefes de la rebelión: quiénes son, qué ideas políticas tienen y qué harían si cae Gadafi. En el palacio de justicia situado en el machacado paseo marítimo de Bengasi, que es la sede de facto de la revolución libia, un grupo de abogados, médicos y otros profesionales se han designado mutuamente para componer un batiburrillo de "consejos de dirección".

Pero hay algunas cosas claras. En Bengasi, un influyente empresario llamado Sami Bubtaina expresó un sentimiento común: "Queremos democracia. Queremos buenas escuelas, queremos medios de comunicación libres, el fin de la corrupción, un sector privado que pueda ayudar a construir esta nación y un parlamento, para poder quitarnos de encima a quien queramos y cuando queramos". Son propósitos dignos de encomio. Pero creer que van a ser fáciles de lograr es negar el precio de decenios de locura, terror y la erradicación deliberada de la sociedad civil.