viernes, 25 de marzo de 2011

Siria

La muerte de un número indeterminado de personas que participan en manifestaciones antigubernamentales plantea el interrogante de si Siria será el próximo país árabe en verse conmocionado como resultado de la actual ola de protestas en el mundo islámico; manifestaciones que son contra el gobierno de Bashar Al Asad.

Se estima que decenas de personas murieron y otras más, resultaron heridas luego de que la policía disparara contra opositores en la ciudad de Deraa. Algunas organizaciones como Human Rights Watch, han denunciado que, en sus 10 años de mandato, opositores, periodistas y defensores de los derechos humanos han sido encarcelados por exigir fin al estado de emergencia y un mayor pluralismo político. Internet también sufre censura; sin embargo, se ha convertido en la vía de comunicación de los activistas.

Este país acumula problemas de diversos tipos, principalmente económicos y demográficos, pero uno de los más graves se encuentra en la fractura religiosa. Siria es uno de los países árabes con menos espacios de libertad, quizá en competencia con Arabia Saudí, y, pese a un sistema politico laico, el de mayores tensiones religiosas. Por otra parte, Siria vive desde 1963 bajo una ley de emergencia que impide la convocatoria de manifestaciones, por lo que las actuales protestas son consideradas como el mayor desafpio que ha tenido el presidente, desde que asumió el cargo en 2000, tras la muerte de su padre.

Aunque Al Assad sólo ha estado en el poder durante una década, heredó los problemas de la presidencia de su padre, quien gobernó durante 30 de los 37 años transcurridos desde el golpe de 1963.

Es imposible predecir qué ocurriría en Medio Oriente si cayera el régimen sirio, algo que por ahora parece improbable; sin embargo, el vuelco sería, sin ninguna duda, el más importante desde la revolución islámica en Irán.

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